jueves, 15 de marzo de 2012

“Aforo”, “exceso del aforo” y “aforo completo”

 

“Aforo” es ‘el número máximo autorizado de personas que puede admitir un recinto destinado a espectáculos u otros actos públicos’ y no es apropiado su uso con el sentido de ‘número o cantidad de asistentes a un acto’, ‘afluencia’, etc.
Son adecuadas frases como «El “aforo” de este estadio es de 10.000 personas» o «El salón de actos tiene un “aforo” de 2000 personas», pero no «El “aforo” al estreno de la película fue de 2000 personas».
Por ello, se recomienda limitar el uso de “aforo” a aquellos casos en los que se haga referencia a la ‘capacidad total de localidades’.
Por otra parte, la expresión “exceso del aforo” es la adecuada para indicar que la capacidad máxima de un recinto se ha sobrepasado, y no “exceso de aforo” ni “sobreaforo”.
“Exceso de aforo” significa que el aforo del que se habla es excesivamente grande con respecto a la cantidad de gente esperada para un acto, es decir, que sobraría espacio, la misma idea que subyace en el término “sobreaforo”.
Sin embargo, se viene utilizando en los medios “exceso de aforo” o “sobreaforo” como equivalentes de “exceso de asistentes”: «La propietaria del Madrid Arena niega un “exceso de aforo”».
La estructura verbal “exceder el aforo”, con el artículo determinado, es la que indica que el aforo ha sido excedido, sobrepasado, y su correspondiente estructura sustantivada es “exceso del aforo”, también con el artículo determinado, para mantener el mismo sentido.
Así, en el ejemplo anterior debería haberse dicho o escrito: «La propietaria del Madrid Arena niega un “exceso del aforo”».
También se utiliza esta expresión equivocadamente para indicar que un local está lleno y que, por tanto, no se permite entrar en él a más gente; en estos casos, en lugar de “exceso de aforo”, lo adecuado es utilizar “aforo completo”.

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