martes, 3 de enero de 2012

Aprenda espanglish en un santiamén, 1 de 2 (Xosé Castro Roig)

 

Nota previa: este trujamán y el siguiente están basados en hechos reales.
Lamentablemente, el autor no se ha inventado ninguna de las palabras y expresiones empleadas, así que este no se hace responsable en absoluto de los efectos secundarios —perdón, colaterales— que pueda tener la lectura en voz baja o alta del presente artículo y de su continuación —perdón, secuela—. Cualquier coincidencia de las expresiones aquí expresadas con otras que el lector haya podido oír es natural. El autor quiere declarar que para la elaboración del presente artículo no se sometió a dieta, dañó, perjudicó ni paseó ningún animal bípedo ni quintúpedo.

Introducción.
¿Está harto de que no lo entiendan cuando habla bien? ¿Está harto de poner cara de pazguato mientras lee una crítica cinematográfica? ¿Siente que no entiende a los compañeros del departamento de márketing de su empresa? ¿Lo miran raro sus colegas o familiares? ¿No nota demasiadas diferencias entre la rueda de prensa posterior a un partido de fútbol y una sesión ordinaria del Congreso de los Diputados? ¿No desearía estar al día de lo que se cuece?
¡¡Acabe Ya Con Sus Pesares Y Aprenda Espanglish Cómodamente, Sin Moverse Del Sofá!! Le ofrecemos este curso, único, gratuito e intensivo, para que conozca las expresiones que le permitirán estar al día en todas partes. Nadie sospechará más de usted; ya no volverá a ser el pedante purista en su círculo de amistades ni en su entorno profesional. Ahora, será el enterado, el namberguán.
(Este cursillo está especialmente destinado a periodistas y traductores en ciernes. Anímese y siga leyendo… ¡es una oportunidad única! ¡Guau!)

Esa sintaxis.
1. Cuando hable o escriba, no construya frases muy largas con muchas cosas al final (las llaman “subordinadas”). Construya oraciones del estilo “Quiero esto.” “Detesto lo otro.” “Posicionémonos al respecto.” Si tiene que alargarlas, incluya expresiones cultas con moderación, como estas: “es por ello que…; “lo suyo es…”; “informarles que tengo que…”
2. Encabece todas sus frases con algún adverbio terminado en “-mente”: “obviamente”, “evidentemente”, “claramente”, “simplemente”. Y no olvide empezar la última frase de su discurso con el eficacísimo “finalmente”.
3. Cuando sus empleados, compañeros o amigos le propongan algo, emplee fórmulas afirmativas con gancho: “cul” (cool); “megacul” (mega-cool); “exacto”; “ahí estás”; “y además”, de verdad”; “va a ser eso”.
4. Use bien las mayúsculas. Estas letras se utilizan para llamar la atención del lector y tienen la ventaja de que no hay que acentuarlas. Las iniciales mayúsculas sirven para distinguir una frase no importante de una frase sí importante. Compare estas dos, por ejemplo: “Juan come manzanas” y “Tenemos Que Aumentar Nuestros Beneficios”. ¿Lo vio?

Estructura del discurso.
1. Hable y escriba con seguridad, y salpimente su discurso con palabras inglesas de uso común en su ámbito profesional pronunciadas a la inglesa, o, incluso, a la española; o, si lo prefiere, a la francesa (con esta variación reforzará su seguridad ante un interlocutor abrumado por sus cambios de registro). Por ejemplo, pronuncie “autsórsin” (outsourcing), pero luego diga “averash” (average) o “rátin” (rating).
2. Construya palabras con una pizca de inglés y otra de español. Eso acerca más el inglés a sus interlocutores y demuestra sus conocimientos de aquella lengua. Ya se sabe que sin inglés no se va a ninguna parte hoy en día. Por ejemplo, cuando una máquina, una persona o un concepto cualquiera funcione muy bien u tenga un gran rendimiento, diga que es muy “performance”. Si hay que adaptar algo o personalizarlo, diga que hay que “customizarlo”.

La oratoria, importantísima.
1. Un antiguo griego, llamado Quintiñán, decía que el buen orador es el que sabe echar mano de todo tipo de recursos para darle fuerza a lo que dice y también a lo que escribe. No dude en tomar terminología de otros lados para darle más frescor y dinamismo a sus ideas. Por ejemplo, para animar a sus empleados, diga que la empresa está en la pole (abreviación de “pole position”, ‘parrilla de salida’) o que necesitan un guarmáp (“warm-up”, ‘calentamiento’), como si estuviera hablando de coches de carrera.
2. No dude en acuñar términos nuevos si cree que con ello sus destinatarios se aburrirán menos. Úselos también si cree que pueden quedar graciosos y está harto de usar siempre las mismas palabras para llamar a las mismas cosas. Es el teorema conocido como «¿por qué tenemos que llamar siempre “mesa” a la mesa?». En nuestros anteriores cursillos surgieron términos fantásticos como trainero (profesor que imparte un training) o interaccionar (‘comunicarse, intercambiar opiniones’).

¡¡¡No Se Pierda La Secuela (Parte II: Vocabulario) De Este Cursillo De Espanglish!!!

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