miércoles, 22 de diciembre de 2010

Contraproductivo



La tendencia clara es la siguiente: si tenemos una palabra en castellano que llevamos utilizando toda la vida (por ejemplo: “contraproducente” —‘se dice del dicho o acto cuyos efectos son opuestos a la intención con que se profiere o ejecuta’—), pero encontramos otra en inglés que se le parece, independientemente del significado (por ejemplo: “counterproductive” /kaʊntəprə'dʌktɪv/, que en este caso sí que significa lo mismo), en todos los casos se adapta el castellano para que se parezca lo más posible al inglés. De esta manera, conseguimos que engendros como “contraproductivo” proliferen cada vez más.
Por otra parte, en la jerga de la Economía también se utiliza mucho el adjetivo “self-defeating” /ˌselfdɪˈfiːtɪŋ/, que podría traducirse perfectamente por “contraproducente”.

1 comentario:

Monica Prelooker dijo...
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