lunes, 10 de octubre de 2016

Numerización


Calco del neologismo anglosajón “numeracy” /ˈnjuːmərəsɪ/ (‘conocimientos básicos de aritmética’, ‘habilidad para la aritmética’, ‘habilidad con los números’), contracción de “number” /ˈnʌmbə/ (“número”) y “literacy” /ˈlɪtərəsɪ/ (“alfabetismo” —‘capacidad de leer y escribir’—, “alfabetización”, “conocimientos de”, “competencia en”, “habilidades de”, “don para”) y acuñado en 1982 por el Dr W. H. Cockcroft, presidente de la comisión de investigación de la enseñanza de Matemáticas en las escuelas que, en su informe para los gobiernos de Inglaterra y Gales, definía los dos atributos de este término: «El primero: sentirse “a gusto” con los números y ser capaz de utilizar las habilidades matemáticas que permiten a una persona hacer frente a las necesidades matemáticas prácticas de la vida diaria. El segundo: ser capaz de captar y entender la información que se presenta en términos matemáticos, como por ejemplo en gráficas, diagramas y cuadros, o mediante referencias a incrementos o decrementos porcentuales».
Para referirnos a este concepto, en español utilizamos las expresiones “aptitud numérica” (AN) o “capacidad numérica” (‘habilidad para manejar y utilizar números y relaciones matemáticas en su doble versión de rapidez en su manejo y de resolución de problemas’), también denominadas en ocasiones “alfabetización numérica” (término contradictorio, al menos etimológicamente, pues “alfabetización” se refiere a la lectura y a la escritura) o “competencia numérica” (designación más inclinada hacia los usos prácticos de los conocimientos numéricos que a su comprensión).
En otros ámbitos, también se utiliza el verbo “numerizar” con el sentido de “digitalizar” o “escanear” debido a una traducción errónea del francés “numériser” (/nymeʀize/).

No hay comentarios: