martes, 18 de octubre de 2016

Lehendakaresa / Lendakaresa


Al igual que “aquelarre”, “chabola”, “gabarra” o “ikurriña”, entre muchos otros, el vocablo “lendakari”, préstamo del euskera “lehendakari” (‘jefe de gobierno’) para designar al ‘presidente del gobierno autónomo vasco’, lleva mucho tiempo asentado en la lengua castellana.
No así “lehendakaresa”, neologismo que evidentemente no ha sido creado por ningún hablante de euskera, sino más bien por alguna persona aquejada de esa imperiosa necesidad—tan contagiosa en nuestros días— de distinguir el género en todas y cada una de las palabras. Si bien la terminación –esa se utilizó en los inicios de la Academia Vasca, antes de la normalización, en palabras como “alkatesa” (de “alkate”, “alcalde”) o “aktoresa” (de “aktore”, “actor”), salvo contadas excepciones el euskera carece de flexión de género por sexo: son simplemente palabras diferentes para seres de sexo diferente, como gizon·hombre/andre·mujer, mutil·chico/neska·chica o aita·padre/ama·madre. Así, cuando una mujer llegue a la presidencia del gobierno del País Vasco, será “la lendakari”. Además, el sonido de la palabra “lendakaresa” se parece mucho al de “lehendakaritza” (‘presidencia del gobierno vasco’), con lo que podría llevar a confusión en el lenguaje hablado.
El desconocimiento del euskera hace que caigamos en malentendidos e inexactitudes cuando, por las razones que sean, intercalamos vocablos de dicha lengua en nuestra habla del día a día, como por ejemplo referirse a los “padres” como “aitas”: “aita” quiere decir exclusivamente “padre”, luego “aita” en plural son dos padres varones, no un padre y una madre.
Por otra parte, en caso de considerarse imprescindible formar el femenino de “lendakari”, en todo caso debería ser “lendakara”, siguiendo las normas de formación del género femenino en castellano; parece ser que el motivo por el cual se ha optado por la denominación “lendakaresa” ha sido totalmente arbitrario (un caso parecido al de “lideresa”) y también se podría haber elegido “lendakarisa” (como “sacerdotisa” o “poetisa”) o “lendakarina” (como “zarina”).

1 comentario:

Carlos dijo...

Desde luego que difícil es escribir en este idioma.