sábado, 12 de marzo de 2016

Falsos amigos francés-español


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tenías pocas ganas de escribir, ¿no? Copiar una imagen de Internet y ponerla un año después de tu último post... Así va España... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJA (me rio por no llorar)

Un saludo, y no hagas más el ridículo, que no te lee nadie (principalmente porque estás en un bucle en la temática, aportando datos copiados de otros informes, copiando terminología de la RAE o simplemente tecleando lo primero que se te viene a la cabeza sin fundamentarlo con datos o estadísticas). Pero bueno, esto es Internet, y por ahora es tan libre como cada uno quiera. Por ahora.

El observador dijo...

En lo que toca a la corrección y conservación de nuestra lengua, todas las páginas y ciberbitácoras son necesarias y útiles, pues, cuantas más haya, más se difundirán los errores y sus remedios.
Por tanto, cuantas más haya, mejor será para todos los hablantes.

Yo he llegado hace un par de días a ésta -no la conocía de antes- y me ha gustado mucho, como, en general, todas las que hablan de estos asuntos y defienden el idioma de Cervantes y Quevedo.

Nunca está de más que nos recuerden los <> (en realidad, parónimos interlingüísticos) que el francés nos lleva metiendo desde mediados del siglo XVIII hasta mediados del XX -sobre todo, en el siglo XIX-. De muchos de ellos, por desgracia ya no nos libraremos -o sí, ¿quién sabe?- como, por ejemplo, <> (que sólo significaba, en buen español, fascinación nacida de la magia o engaño); <> y <> (que, en lenguaje castizo, sólo era lo que se podía contar y no la contaduría y el oficio del contador) o <> (vocablo que nuestros clásicos siempre usaron con el sentido de <> y que, por estas cosas que tiene la vida, por obra de los anglomaníacos está recuperando su verdadero significado).

El último que apague la luz dijo...

Muchas gracias por su comentario y mis mejores deseos con su nueva bitácora «Defensa del idioma».

El último que apague la luz dijo...

Me conformo con que me lea usted. ¿Qué sería de un «blog» sin su correspondiente «trol»?