miércoles, 18 de marzo de 2015

Consumible


El DRAE lo define como ‘que puede consumirse’ y se utiliza habitualmente para referirse al material que se consume con el uso, especialmente en el caso de oficinas (cartuchos de impresora, papel para impresión…). El propio uso de la palabra (‘que se consume con el uso’) nos lleva al vocablo “[material / bien / artículo] fungible”, que sería mucho más apropiado en este contexto, pero la influencia del inglés “consumable” (/kənˈsjuːməbl/), como de costumbre, ha sido implacable, por lo que ya es prácticamente imposible hacerse entender a no ser que utilicemos este calco.
En algunos países americanos se ha extendido el uso de la palabra “insumo” (‘conjunto de elementos que toman parte en la producción de otros bienes’) para designar materiales que no son materias primas ni propiamente de producción, como es el caso de los “fungibles” informáticos, aunque también se utiliza para referise a los propios “componentes” o “accesorios” de un equipo informático (tarjetas, placas, procesadores, discos duros…); «Nuestras equipas son manufacturados con “insumos” first quality», rezaba la publicidad de un fabricante de ordenadores de La India con ajustadísimos precios gracias a su ahorro en traducciones profesionales.

1 comentario:

Marina dijo...

Y yo que pensaba que fungible era más para tirarse el pisto que consumible... A partir de ahora ¡fungible!

Un saludo,
Marina