martes, 2 de diciembre de 2014

Otros palabros (XXXIV): De mientras


Esta forma procede directamente de la expresión latina “dum interim”, que se usaba en el latín hablado con el significado de “mientras”. En castellano clásico pasó a ser “demientra” o “demientre” y en el español actual las formas correctas son “mientras” o “mientras tanto”, considerándose “de mientras” un arcaísmo, documentado por ejemplo en estos versos de Santa Teresa: ¡Oh bondad infinita de mi Dios, que me parece os veo y me veo de esta suerte! ¡Oh regalo de los ángeles, que toda me querría, cuando esto veo, deshacer en amaros! ¡Cuán cierto es sufrir Vos a quien os sufre que estéis con él! ¡Oh qué buen amigo hacéis, Señor mío, cómo le vais regalando y sufriendo y esperáis a que se haga a vuestra condición y tan “de mientras” le sufrís Vos la suya!
Las formas “de mientras”, “para mientras” e incluso “en de mientras” corresponden a usos coloquiales regionales de Mesoamérica (México y Centroamérica) y algunas zonas rurales de España (Navarra). No es un uso literario o culto, sino popular y vulgar, aunque es posible leerlo en diarios y, evidentemente, páginas de internet (Edu Agut nos asegura que «“de mientras”, nuestros ahorros descansan en nuestra cuenta corriente y no nos dan ningún tipo de rendimiento»).

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