jueves, 24 de julio de 2014

Depresante


Son pocas las ocasiones en las que el inglés “depressant” /dɪˈpresnt/ puede traducirse literalmente por “depresante”.
En la jerga médica, cuando se habla de determinados fármacos (“immunodepressant”, “depressant agent” o “depressant drug”), los equivalentes en español respectivamente serían “inmunodepresor” (‘sustancia o método que disminuye o anula las reacciones inmunitarias de un organismo’) y “[fármaco] depresor” (‘sustancia que disminuye la actividad de algunos centros nerviosos’); nunca “depresante” (y mucho menos “agente depresante” o “droga depresante”). También es común que grupos farmacológicos con nombre compuesto en inglés (“appetite-depressant [agent]”, “sympathetic-depressant [agents]) tengan en español un nombre de una sola palabra sin mención expresa del adjetivo “depresor” (“anorexígeno”, “simpaticolítico”).
Cuando el adjetivo inglés “depressant” hace referencia a la “depresión” psiquiátrica, en español tampoco decimos “depresante”, ni tampoco “depresor” como en los casos anteriores, sino “depresivo” (‘perteneciente o relativo a la depresión’): “anti-depressant [agent]” (“antidepresivo”), “tetracyclic antidepressant” (“antidepresivo tetracíclico”), “tricyclic antidepressant” (“antidepresivo tricíclico”), junto a otras opciones más coloquiales como “sedante”, “calmante” o “tranquilizante”.
Sí que se utiliza “depresante” en el campo de la minería (la flotación de minerales en concreto) para designar al ‘reactivo que actúa de manera opuesta al activador y contrarresta la acción del colector que hace hidrofílica la superficie del mineral’.

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