miércoles, 4 de junio de 2014

Estent


Adaptación gráfica del inglés “stent”, que a su vez es el epónimo del dentista inglés del siglo XIX Charles Thomas Stent, quien en 1856 patentó una sustancia plástica resinosa para obtener moldes dentales, conocida como “masa de Stent”. Posteriormente, por extensión, pasó a utilizarse “stent” para denominar otros aparatos utilizados en los injertos de piel, estuvieran o no hechos de masa de Stent. Por último, esta palabra ha alcanzado gran difusión en cardiología y otras especialidades para designar unos dispositivos destinados a facilitar la anastomosis entre dos estructuras vasculares.
El DRAE define este anglicismo médico de uso común como ‘prótesis intravascular que sirve para mantener abierto un vaso previamente estenosado’ y muchos diccionarios lo traducen como “endoprótesis vascular”. No obstante, siendo más estrictos en cuanto a la terminología médica, un “estent” no es ni una “prótesis” ni un “injerto”, sino un “implante” (una “prótesis” es un sustituto artificial de una parte anatómica ausente, mientras que en un vaso sanguíneo, conducto biliar, uréter, etc. no se sustituye nada, sólo se reduce la obstrucción y se mantiene la permeabilidad —si se tomase un segmento de un vaso sanguíneo para remplazar otro, tal sí podría ser una “prótesis”—).
Por otra parte, entre los cardiólogos cada vez están más difundidos otros nombres coloquiales frecuentes en español como “muelle” o “malla tubular”.

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