jueves, 16 de mayo de 2013

Diez errores típicos en la traducción del inglés (Xosé Castro)



Oír y escuchar.

Cada vez se usa más el segundo verbo con el sentido del primero. Como dice el lingüista Martínez de Sousa, para oír sólo es necesario tener oídos sanos, pero para escuchar debe prestarse atención, debe “quererse oír”. García Yebra lo resuelve al recordar una anécdota que le sucedió mientras daba una conferencia: En cierto momento, se levantó una señora que estaba al fondo del aula y dijo “Señor García, aquí atrás no se le escucha”. García respondió: “Si han venido a la conferencia es porque me escuchan, lo que pasa es que no me oyen”.
Así, “escuchar” quiere decir ‘poner atención o aplicar el oído para oír [algo o a alguien]’. Por tanto, la acción de “escuchar” es voluntaria e implica intencionalidad por parte del sujeto, a diferencia de “oír”, que significa, sin más, ‘percibir por el oído [un sonido] o lo que [alguien] dice’. Puesto que “oír” tiene un significado más general que “escuchar”, casi siempre puede usarse en lugar de este; pero menos justificable es el empleo de “escuchar” en lugar de “oír” para referirse simplemente a la acción de percibir un sonido a través del oído, sin que exista intencionalidad previa por parte del sujeto.
Estos son unos ejemplos de mal uso extraídos de la prensa española:
·          Se escucharon unos disparos.
·          Podían escucharse voces supuestamente fantasmales.
También el cantante “Coti”, entre otros, increpa a su público para que le acompañe en sus canciones diciéndoles: “¡No se escucha!”
Una confusión parecida se da entre los verbos “ver” (‘percibir por los ojos los objetos mediante la acción de la luz’) y “mirar”, que indica un acto del sujeto (‘dirigir la vista a un objeto’).


El tema de siempre.

La palabra “tema” se ha convertido en una muletilla que sustituye, en función del contexto, a estas palabras: problema, asunto, cuestión, duda, razón, esquema, proposición, etc.:
·          Los ministros tratarán el tema del paro (problema).
·          Ése es el tema: votar o no votar (dilema, disyuntiva, cuestión).
Hay que recordar, además, que cuando la palabra tema va en femenino, como en el refrán “cada loco con su tema”, sólo puede referirse a una obstinación, manía u obcecación por algo.


Y/o.

No es raro leer en la prensa anuncios como éste: “Buscamos traductores y editores con dominio de inglés y/o francés”. Con independencia del barbarismo (más grave por tratarse de una agencia de traducciones) de llamar editores a los revisores, es obvio que sobra esa anglicada conjunción “y/o” (and/or), que debería ser una simple “o”. La connotación de la cópula española “o” no tiene un carácter tan excluyente como la inglesa “or”, es decir: si se escribe “inglés o francés” no quedan excluidos de la selección los candidatos que sepan ambos idiomas, sino al contrario.


Es por ello/esto… Por qué será que…

Dos circunloquios. Me he acordado de ellos porque inexplicablemente se encuentran en las traducciones, y también porque estoy oyendo la canción “Eliminación de los feos” del Gran Combo de Puerto Rico, cuyo estribillo reza: “¿Y por qué será que los eliminan?”. Esta canción se ahorraría un par acordes si dijeran “¿Y por qué los eliminan?”. Lo mismo le pasa a una canción del dúo Donato y Stefano en la que dicen “Es por eso que estando contigo me siento como en verano”; con un “Por eso cuando estoy contigo” bastaba.


Incluso, inclusive e incluido.

Los dos primeros son adverbios y proceden del latino “inclusus”, pero actualmente no significan lo mismo.
“Incluso” significa “con inclusión, inclusivamente”, y “hasta, aun” cuando actúa como preposición:
·          Incluso los hombres participaron.
·          Le gustan los animales e incluso las plantas.
“Inclusive” es un adverbio con un significado claro y único: “incluyendo el último objeto nombrado”:
·          Debe elegir un número del 1 al 9, ambos inclusive.
·          Desde la época de Felipe III a Carlos III inclusive.
“Incluido” es el participio del verbo incluir y significa “algo que está contenido dentro de otra cosa”.
Usos incorrectos:
·          Inclusive mi padre me lo advirtió.
·          Hay que tirarlos todos, inclusive el blanco.


Múltiple(s).

Adjetivo abundante en traducciones técnicas del inglés que está desplazando a adjetivos españoles como varios, diversos, muchos, etc. Su empleo no es erróneo, pero lo cierto es que en español no tenemos por qué restringirnos a este único término. Es normal ver este tipo de frases en manuales de informática:
·          Puede imprimir múltiples copias.
·          El programa acepta múltiples formatos.
¿Alguno de ustedes que está leyendo esto suele decirle, por ejemplo, a un compañero de oficina: “imprímeme múltiples copias”?
Además, cuando múltiple se convierte en un elemento compositivo, con el sufijo “multi-”, debe formarse una palabra en singular con su correspondiente plural: multimillonario/s, multinacional/es (formas incorrectas: programa multiusos).


Honesto, honrado y sincero.

·          Creo honestamente que no es para ti.
·          Seré honesta contigo: lo detesto.
·          Es una mujer honesta; siempre dice lo que piensa.
En primer lugar, veamos qué dice el diccionario. Honesto/a (adjetivo del latín “honestus”): Decente o decoroso; Recatado, pudoroso; Razonable, justo; Probo, recto, honrado.
El inglés “honest” nos engaña con frecuencia. Ser sincero no es inherente a ser decente. Generalmente, los adjetivos sincero, franco, llano, directo o explícito pueden servirnos para traducir este adjetivo: Para serte sincero…; Te seré franco…; Francamente, no sé qué decir, etc. Respecto a otros contextos, es mejor ver qué dice el diccionario:
·          Honrado/a. (adjetivo del latín “honoratus”): Que procede con honradez; Ejecutado honrosamente.
·          Honradez (de honrado): Rectitud de ánimo, integridad en el obrar.
Como puede comprobarse, las definiciones de “honrado” y “honradez” coinciden con las de los términos ingleses “honest” y “honesty”. Nuestros términos “honesto” y “honestidad”, en cambio, se corresponden con “modest” y “modesty” (que también tienen otras acepciones).


Eficaz, eficiente y efectivo.

El adjetivo “effective” no significa efectivo, sino eficaz o eficiente. Empleamos “eficaz” principalmente para cosas y seres inanimados, y “eficiente” para seres animados, dado que la eficiencia es una virtud o facultad más propia de seres vivos.


Opcional y optativo.

Los traductores de informática abusan del adjetivo “opcional” como equivalente de “optativo”, pero no son sinónimos. Curiosamente, en distintos sectores se expresan de distinta manera cosas que son idénticas: así, mi hermano ha elegido dos asignaturas optativas (con el equivalente inglés “optional subjects”), pero la definición de pantalla en Windows es “opcional”. ¿Por qué no “optativa”?


¿Quiero que me soporten, o que me ayuden?

Como en el ejemplo anterior, se trata de expresiones completamente innecesarias para nuestro idioma y que, en ocasiones, quieren decir algo muy distinto. Así, si mi televisor se estropea, llamaré al Servicio de asistencia técnica, pero si se estropea mi Windows 95, tendré que llamar al departamento de Soporte técnico de Microsoft Ibérica. Este es un caso claro de cómo las malas traducciones de un campo tan específico como la informática acaban perjudicando a otros sectores. También hay muchas empresas que ya tienen un departamento de “Soporte al cliente”. Uno no sabe si reír o llorar.

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