martes, 13 de marzo de 2012

¿Canceroso, cancerígeno, carcinógeno o carcinogénico?


Nos encontramos ante cuatro términos bastante parecidos entre sí y que pueden dar lugar a confusión.
El adjetivo “cancerígeno” significa ‘que puede provocar cáncer’, mientras que “canceroso” se refiere a lo ‘perteneciente o relativo a esa enfermedad’; por lo tanto no es apropiado usarlos indistintamente.
Es frecuente el uso equivocado del adjetivo “cancerígeno” en los medios, como en los siguientes casos: «Cristina Fernández recibió el alta médica tras determinarse que no había presencia de células “cancerígenas”», «El presidente Chávez dijo que le extrajeron un tumor “cancerígeno” en La Habana». En estos casos lo apropiado habría sido utilizar “canceroso”, ya que una célula o un tumor no tienen en sí la propiedad de ser “cancerígenos”.
Tampoco debe confundirse ninguna de las dos anteriores con “carcinógeno” (‘dicho de una sustancia o agente: que produce cáncer’): es el agente físico, químico o biológico que actúa sobre los tejidos vivos de tal forma que «produce» cáncer, mientras que un agente “cancerígeno” es aquel que «puede producir» cáncer.
Por último tenemos “carcinogénico”, calco del inglés “carninogenic” (/kɑ:sɪnə'dʒenɪk/), que unos diccionarios traducen como “cancerígeno”, otros como “carcinógeno” y la mayoría aporta ambas traducciones para echar más leña al fuego del desconcierto, haciendo picar a medios supuestamente serios (pero evidentemente sin traductores en su plantilla, puesto que parece que encomiendan estas labores a traductores automáticos) como El País.