miércoles, 29 de febrero de 2012

Ebitda


Impronunciable palabro salvo que antes se haya calentado la lengua con algún licor de alta graduación o ablandado el cerebro con psicotrópicos. Indicador financiero que aparece en toda información económica que se precie (desconfíen si lo ven sustituido por el vulgar castellano “resultado operativo de explotación” o “ganancia bruta que obtiene una empresa”). Anglicismo acrónimo de “Earnings Before Interests, Taxes, Depreciations and Amortizations”: ‘resultado empresarial antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones productivas’, es decir, ganancias sin tener en cuenta los elementos financieros (intereses de los préstamos), los impuestos o tasas y demás gastos contables que no implican salida de dinero en efectivo, como las depreciaciones de los activos y las amortizaciones (recuperación de las inversiones).
Si nos resignamos a que se haya incorporado como sustantivo al léxico común, y puesto que no se trata de un nombre propio —como sucede, por ejemplo, con Unicef o Unesco—, sino que es el nombre común de un indicador financiero, ha de escribirse en minúsculas y aplicársele el plural que rige para los nombres comunes: “los ebitdas”. Así, en noticias como «La productora espera alcanzar un crecimiento de ventas del 7 % y un aumento en el Ebitda de un 13 %» o «Telefónica venderá activos no estratégicos para situar el ratio deuda/EBITDA por debajo de lo esperado», lo adecuado habría sido escribir “ebitda”.

1 comentario:

santimartinez dijo...

Vaya por Dior, antes escribo el comentario al mensaje anterior y me sales con estas. Pues me temo que el término Ebitda, Ebit, etc. los llevo escuchando desde octubre para acá unas cuantas veces, así que ya me he acostumbrado.Pero básicamente porque manejamos los estados de cuenta de las empresas en inglés, así que "Growth", "EBITDA margin", "Operating Income", etc. están a la orden del día, je,je.
Saludos