lunes, 14 de febrero de 2011

Feedback (/'fɪ:dbæk/)



Aunque Infoempleo intenta reducir su significado al ‘análisis del rendimiento de una empresa recabando la opinión de todos los empleados’, en realidad se trata de algo más amplio, puesto que abarca varias disciplinas científico-técnicas con los sentidos de ‘retorno de parte de la energía o de la información de salida de un circuito o un sistema a su entrada’, ‘acción que el resultado de un proceso material ejerce sobre el sistema físico o biológico que lo origina’ y, en general, ‘modificación de la actitud o estrategia inicial en un proceso a partir del análisis de sus resultados’.
Su uso es innecesario en español, pues las voces “retroalimentación”, “retroacción”, “realimentación”, “interacción”, “información recibida”, e incluso “impresiones”, “reacciones”, “opiniones”, “impresiones”, “sensaciones”, “respuestas”, “sugerencias”, “comentarios”, “efecto recíproco” o “comunicación en ambos sentidos”, han ido reemplazando con éxito al anglicismo. Sin embargo, el problema no es sólo la palabra en sí, sino la manera de utilizarla. En inglés no se utiliza en solitario, sino en expresiones como “get feedback” (conseguir información o estudiar las reacciones) o “give feedback” (aportar una opinión o un comentario), siempre con el sentido de informaciones u opiniones que surgen de otra información o algún cambio (de ahí el sufijo “-back”).
También existe la expresión “biofeedback”, que podría traducirse por “biorretroalimentación” y designa las técnicas que permiten que un sujeto, mediante instrumentos electrónicos que generan señales auditivas o visuales, tenga consciencia de cambios fisiológicos y biológicos que normalmente no son conscientes (ritmo cardíaco, presión arterial, conductancia de la piel, velocidad del pulso…). El objetivo de la “biorretroalimentación” es conseguir en el sujeto un control voluntario, sin el uso de instrumentos, de sus propios estados biológicos, obteniendo buenos resultados en el tratamiento de impotencia, trastornos gastrointestinales, epilepsia, ansiedad, insomnio, hipertensión y cefaleas.

2 comentarios:

"S" de Santi dijo...

A DIARIO, A DIARIO ESCUCHO (Y LEO) EL PALABRO.
COMO LO ODIO!!!!!!!!!!!!!!

El último que apague la luz dijo...

¡Si hasta tenéis cursos de "fiba", je, je!