jueves, 10 de junio de 2010

Enfant terrible


Expresión comodín donde las haya, este anglicismo se usa tanto para referirse a un “niño prodigio” (como en una reseña sobre el fotógrafo Miroslav Tichý en el número 1115 de XL Semanal: «(…) pasa de ser un prometedor enfant terrible a carne de cárceles y psiquiátricos (…)» como a un “niño mimado” o a un “niño rebelde” o “indisciplinado”, siendo esta última la única acorde con el término francés (siendo las otras dos “enfant prodige” y “enfant gâté” respectivamente, no entiendo la arbitrariedad a la hora de elegir una u otra para meterla con calzador en nuestro habla).
Su uso fue acuñado por Thomas Jefferson para describir a Pierre Charles L'Enfant, arquitecto de Washington, un francés guapo, idealista y muy testarudo.

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